Una vez en el parque de diversiones, Connie salió corriendo junto a su pequeño amigo Louis, esperaban divertirse muchísimo esa tarde. Había gran cantidad de atracciones y juegos para pasar el rato.
—¡Niños espérenme! — gritó Samantha al ver que ya ellos estaban por entrar solos al lugar.
Gerald aparcó la camioneta en el estacionamiento del mismo parque y saludó de lejos al vigilante para que estuviera alerta si algo sucedía con su auto. El trabajador le regresó el gesto, por lo cual se sintió t