Samantha decidió ocupar su mente en los asuntos del trabajo, creía que mientras la mantuviera enfocada en otras cosas, no le jugaría una mala pasada. También seguía con sus obligaciones como madre, a fin de cuentas, Connie no tenía la culpa de las malas decisiones y actitudes de su padre.
En momentos así, recordaba el día de la firma de contrato, al principio lo había hecho por necesidad, y sin notarlo, ya estaba hasta la cabeza de involucrada con esa familia. Los acontecimientos no fueron del