Cristal pasó las siguientes horas de clase un poco decaída sin tener una buena idea de porqué, recibiendo aún ocasionales preguntas sobre su relación falsa con Bryan el codiciado tatuado del quinteto y teniendo que hacer lo posible para no estallar diciéndole a todos que se vayan al diablo y deshacer su fachada. Una chica que acababa de empezar una feliz y normal relación ciertamente no debía parecer a punto de ocasionar funerales.
También aprovechó para anotar en una libreta todas sus mentiras