—Sabes que tenemos la herencia de mamá, eso bastara como prueba financiera de que puedo mantenerlas, me graduó este año y un amigo ya me tiene un lugar en este hospital. Solo necesitó… casarme… —susurró con la nariz pegada al volante.
—Claro, y el hecho de que ella ya tenga una carrera hecha y aumente las posibilidades de que no los rechacen no influye en nada ¿no? —Se cruzó de brazos—. Y de todos modos, ya es horrible que solo la quieras para hacerle de mamá a tus niñas, ella se merece a algu