—¿Por qué tardan tanto?, ¿mira la hora que es Betty?. — Se preocupa.
—Sí, tienes razón Helena, ya es de noche, no comprendo por qué no han llegado. — Se queda pensativa.
—Y para empeorar las cosas ninguno llevo el teléfono de bolsillo, es muy extraño que tarden tanto, solo fueron hacer las compras. — Insiste Helena.
—Es verdad, pero tengamos un poco de paciencia, el pueblo no queda muy lejos, a lo mejor se entretuvieron con algo. — Intenta calmarla.
—Sí, seguramente, pero al menos podrían llama