Franchesca estaba fuera de si. La música, las luces, el humo y el roce constante de los cuerpos de las personas a su alrededor tenian un efecto extraño en ella. Como si sacaran una parte que la bella dama mantenía oculta muy dentro en su interior. Una parte oscura, vil y desesperada. Una que se alimentaba de eso, de aquella decadencia que algunos llamaban estilo de vida.
Pero a Franchesca no le importaba nada. No mientras la música siguiera sonando y los cuerpos se mecieran a su alrededor. No m