Max:
El demonio de cabello oscuro y mirada nocturna esbozo el atisvo de una sonrisa lejana que se perdia y desdibujaba entre las sombras y penumbras del lugar, lentamente el comenzó a deslizarse en el interior de aquel laberinto de oscuridad, corrupción y muerte.
El aroma a sangre, desperdicios y desesperación lo abrumo, lo golpeo en el rostro con completa y total violencia. Pero no era un golpe de desgracia o brutalidad, no para ese ser caroñero que parecía amar por encima de todo pronostico