Mundo ficciónIniciar sesiónLia abrió los ojos desorientada, los cerró casi de inmediato cuando el brillo le causó un dolor de cabeza. Llevó su mano para taparse los ojos, pero un tirón en su dedo la detuvo. Ella entreabrió los ojos para ver de qué se trataba. Era un sensor de saturación conectado a un monitor.
Estaba en el hospital. No necesitaba ser un genio para deducir eso. Lo que no podía recordar es como había llegado allí.
Trató de hacer memoria, pero el dolor de cabeza aumentando a cada segundo,







