—Haciendo lo que no se atreven varios: ponerte bajo control. Mocoso ingrato… lo tenías todo y lo has arruinado, ¡todo por esa humana! ¡Y tu madre lo que ha hecho es apuñalarnos por la espalda! ¡Maldita sea!
—¿Cómo te atreves? —grité, y mi voz resonó en las paredes. Empecé a extender mi aura, pero vi