Y es sigo pasando vergüenzas después de aquel teatro que Ranzes había armado supe que así sería mi vida.
No estaba dispuesta hacer de mi vida aún infierno solo por darle el gusto pero tampoco estaba dispuesta a dejar que el me tratara como si yo no fuese absolutamente nada porque si era y no era la persona que el pensaba que era.
¡¡Yo tampoco había elegido esto!!
No dije ni una sola palabra más luego de decir lo necesario, de verdad no quería pelear con el ni mucho menos hoy. Mientras subía las