CAPÍTULO XXXVIII
Andrés tragó grueso al escuchar eso último, mínimo ya no sería un cobarde.
Sofía había hablado con su hija unos días atrás, después de tantas sorpresas aún se sentía abrumada pues no sólo recibió la gran y no tan buena noticia de que era hija de Andrés y no de su pap