POV: Leo Día 390 — 6:00 AM
Elara estaba viva y yo no podía dejar de mirarla.
No como médico evaluando signos vitales. Como el hombre que llevaba treinta días despertando en el suelo de una oficina federal buscándola con las manos antes de abrir los ojos y encontrando vacío.
Treinta mañanas donde lo primero que sentía era la ausencia y lo segundo era la culpa y lo tercero era la octava frecuencia diciéndome que mi hija seguía brillando en algún lugar del Pacífico donde no podía alcanzarla.
Y aho