Parte 2...
- No exagere, señora Pauline -hice una mueca- ¿Qué hace usted aquí, por el amor de Dios? Ya habíamos hablado en casa.
- He venido a preguntarte por tu hermano, pero ni siquiera sé qué quería con él -sacudió la cabeza- ¡Qué escena tan espantosa! Una total falta de respeto.
- Si hubieras llamado a la puerta, no habrías visto lo que has visto -respondí cínicamente.
O si me hubiera acordado de cerrar la puerta con llave. Ese fue realmente mi error. He cometido un error.
- Qué travieso...