Parte 3...
Seguí su ritmo y me froté también contra su cuerpo. Hasta que fue muy sabrosa y olorosa. Bajé mi boca a su cuello y le di un ligero mordisco. Empujó su culo contra mí y me abracé a su cintura.
La música no importaba realmente, sólo intentábamos divertirnos. Le susurré al oído y le lamí la oreja de forma traviesa y ella soltó una risita, echando la cabeza hacia atrás.
— Vaya, estás muy buena", dijo, apoyándose en mí.
— Tú también estás muy buena", la acerqué y froté mi polla contra su