AUDREY
Nuestros labios chocan y su lengua se desliza profundamente en mi boca. Me levanta del suelo después de habernos desnudado, me inmoviliza contra la pared unos segundos, y luego se aparta para caminar conmigo así hasta otra habitación.
Gimo suavemente y él profundiza más nuestro beso y su agarre en mi trasero es más firme, no tengo temor a caerme.
Esto es hermoso, él es hermoso.
—Vamos a ducharnos juntos —susurra aún sin apartar sus labios de los míos.
No será la primera vez así que lo de