Ethan y Zoey se miraron, compartiendo dudas y sorpresa.
Ambos confiaban en la relación de los hermanos, pero al ver la audacia de Rubí, sintieron que algo estaba mal, aunque no podían precisar qué.
Rubí continuó con firmeza:
—Que todos juzguen por sí mismos. Stephen, ve y trae a Leonardo.
No necesitaba la aprobación de Zoey ni Ethan; simplemente volvió la cabeza para darle la instrucción a Stephen.
Stephen asintió y le informó:
—Leonardo ya está esperando afuera.
Rubí asintió con seriedad y ord