Rubí revisó rápidamente los datos y las comparaciones, hasta que llegó a la última página de los resultados. Al leerla, se quedó completamente atónita.
Los resultados mostraban que la similitud genética entre Sabrina y ella era del 99.9%, y la probabilidad de una relación madre e hija era del 100%.
Sus ojos se abrieron de par en par. Volvió a mirar el documento una y otra vez, con incredulidad.
—Esto… esto… señora Jensen, ¿somos… somos realmente madre e hija? —preguntó con la voz temblorosa.
Es