Punto de vista de Iris.
—Déjalo ya, mamá. ¿Qué quieres decir con eso? —dije después de recuperarme del shock momentáneo.
—Sé perfectamente lo que estoy diciendo.
—Voy a llegar tarde al trabajo, mamá. ¿Podemos tener esta conversación en otro momento? —Me estaba impacientando.
—Está bien, podemos dejarlo por completo —suspiró, mirándome—. Solo me alegra que estés brillando de nuevo.
No me di cuenta de cuándo se me escapó una lágrima.
—Gracias, mamá. Yo también estoy feliz.
—Por cierto, ese infie