Punto de vista de Iris.
—Mamá, déjalo ya. No es nada serio.
—¿Un hombre te deja en casa y quieres que lo pase por alto? —preguntó con una expresión desconcertada en el rostro—. Iris, te vas a casar pronto.
—No empieces otra vez con la boda, mamá. Por favor —le rogué mientras me dirigía a la cocina a buscar agua.
—Me preocupa mucho que no parezcas tomártelo como algo importante —dijo siguiéndome.
—Porque no es importante para mí —murmuré, pero mi mamá me escuchó.
—¿Qué dijiste? —me cuestionó.
—N