13 - Estás empezando a recordar.
DANISHKA
Me encontraba sentada en el borde de mi cama, sosteniendo entre mis dedos el pequeño broche de águila que Roman me había obsequiado horas atrás. Era una pieza de oro delicadamente trabajada, con los ojos del águila tallados en diamantes que parecían destellar con cada movimiento de luz. Era hermoso, no había duda de ello, pero también era obvio que era costoso. Demasiado costoso para aceptarlo, al menos para mí.
Mis pensamientos se dispersaron cuando escuché el sonido de un auto estac