Capítulo cuarenta y ocho. Implicado e inocente.
Mike Sterling.
Acomodo mi corbata negra combinada con un traje del mismo color, necesito crear una fachada de lobo feroz y que mi cliente sea una dama en desgracia – difícil viniendo de Rosa María Hernández – le he dicho que se comporte sumisa y llorosa, lo ha aceptado sin problemas por ahora, pero me hizo prometer que le daría cinco minutos y una pistola con Madeleine y tuve que aceptar. La prensa nos tiene en la mira por ciertas fotografías tomadas hace unos días en un restaurante, lo amarill