Mundo de ficçãoIniciar sessão«¿El príncipe de la Bella Durmiente?», piensa Alessia sin creerse esa respuesta tan boba.
Alessia se lo queda mirando como si tuviera dos cabezas, mientras que Amaro solo se sienta en la cama, enciende la lamparita y apoya la espalda en el respaldo de la cama, con esa sonrisa que no es de satisfacción o suficiencia, sino una de honesta, genuina… Alessia no se la puede explicar.
—¡¿Es en serio?! —exclama finalmente,







