Capítulo 95 Malentendido
El contacto de esas manos, aunque suave, se sintió de pronto ajeno. No era el tacto de Ariana ni su fragancia. Además, Ariana no haría eso; aunque los gestos afectuosos eran naturales en ella con los niños, con Daniela e incluso con Jonathan y el viejo Celis, con él seguía siendo muy reacia a los mimos. Ambos lo eran.
Leónidas se tensó y giró bruscamente, encontrándose con Talina.
—¿Talina? —exclamó, retrocediendo un paso mientras la confusión se transformaba en rechazo