Capítulo 26. Prohibido
Aisha quedó sin palabras.
¿Qué se le dice a una declaración como esa? Deseaba estar con ella, pero era una tortura.
Antes de que ella pudiera responder, Nikolay se acercó a ellos.
—Perdón mi Alfa, me permite un segundo.
Leonid se iba a negar y Nikolay insistió diciendo:
—Le prometo que no será mucho tiempo, sé que tiene mucho que hacer.
Leonid soltó la mano de Aisha y caminó con el mayor de su manada.
—Alexey me acaba de contar lo que ocurrió —dijo Nikolay en voz baja.