PAIGE
Siento algo horrible al mirar a Ryder. Este hombre alguna vez significó todo para mí. Ahora es un extraño con una cara que conozco demasiado bien.
Quiero odiarlo. Debería odiarlo. Pero por alguna razón, no puedo.
No cuando me mira con esos ojos, tan cálidos y amables, idénticos a los de mi hijo.
Me limpio las lágrimas de la cara y respiro con dificultad.
—Habla —exigí.
—Lo intento. Es que... no sé ni por dónde empezar —suspiró Ryder.
Se movió para sentarse en el suelo frente a mí. Callen s