Killian observó la espalda de Lillith alejándose con Rombel, una parte de él ya se imaginaba que su esposa tomaría las riendas de la Manada sin importar que era de madrugada aquello hizo que una emoción rara hiciera vibrar su cuerpo, se removió su alborotado cabello tomando la decisión también de alejarse de la cabaña, de una u otra manera se sentía bien consigo mismo, la marca, la Unión y los recuerdos del cuerpo de Lillith reaccionando ante el tacto de sus manos eran bastante satisfactorios p