Capítulo 84
Ísis despertó con la leve claridad del día que entraba por las rendijas de las cortinas. Leon dormía profundamente a su lado, con el brazo echado sobre su cintura. Ella observó su rostro durante largos segundos: las líneas maduras de sus 46 años y la expresión tranquila que solo aparecía cuando estaba con ella.
Con cuidado, salió de la cama y fue hasta el baño. Cuando regresó, Leon ya estaba despierto, sentado al borde de la cama, vistiendo solo el pantalón del pijama.
—Buenos días,