Capítulo 115
Al otro lado de la ciudad, Isis despertó despacio, sintiendo un terrible dolor de cabeza. Durante unos segundos no logró entender dónde estaba. Las paredes eran grises y frías. Sin ventanas. Solo una lámpara de luz amarillenta colgada del techo.
Intentó incorporarse y sintió un fuerte dolor en el abdomen. Llevó las manos a la barriga y tragó saliva con miedo.
*El bebé… Dios mío, por favor…*
La puerta chirrió al abrirse. Isis se quedó congelada. Una mujer entró cargando una bandeja