Era claro que por donde miraba, Siena se había ganado enemigos, y que quizás eso solo sería el principio de su infierno personal sin querer ganárselo por voluntad propia.
—Asher, no te preocupes por él, se le pasará el enojo. Siena, no te preocupes por Ashly, ella es y fue siempre así. No tomes en serio sus palabras, ¿está bien?— dijo Katherine mientras sujetaba las manos de Siena entre las suyas; por alguna razón, se alegraba de que todo saliera a la perfección y de que las decisiones de su tí