CAPITULO 83
Cuando él escuchó esas palabras salir de la boca de su esposa se sorprendió, pero rápidamente su expresión cambió a una más relajada.
¡Estaba aliviado!
Se había sentido aliviado en gran manera y sus celos se esfumaron rápidamente. Si bien lo que Imery decía era algo importante y de prestar mucha atención, al joven Rey de Esrud solo le importaba saber que podía seguir confiando en su esposa y que ella no tenía ningún tipo de relación mal vista con Tevyan.
Darién se acercó a ella