CAPITULO 106
El tenía una leve expresión decaída que Imery había notado y no le gusto verlo así, pero tampoco sabía que responder en ese momento, así que su solución fue simplemente no decir nada; Ella abrazo a Darién aún con más fuerza para después acercarse a el a solo unos cuantos milímetros de distancia, Darién volvió a dirigir su rostro a el de su esposa y en ese instante ella lo besó, un beso que el apuesto Rey correspondío enérgicamente.
Lentamente besaba los labios entre abiertos de su