POV Selena
Evidentemente me equivoqué cuando pensé que la cena sería algo que contribuiría a la paz familiar. Me equivoqué tanto como cuando creí que podría acertarle a los números de la lotería.
Comenzaré por la serie de hechos trágicos que antecedieron al desenlace casi fatal. No se alarmen: nadie murió.
Todavía.
Para empezar, mi padre me llamó para avisarme de que mi abuela Elena arribó a la ciudad sin previo aviso. Eso significaba que tendría una invitada más en la mesa, y no es que eso en