Llegué a casa agotado mentalmente y físicamente una hora después que laila había partido junto a su familia, al entrar y subir las escaleras me encontré a mi madre quien iba para la habitación de Akira me me miró y fue hasta mi
—Arturo ¿donde te habías metido?—
Me pregunto sin ser cariñosa como lo es siempre, la mire y respire profundo antes de contestarle
—solo fui al bosque a descargar mi ira—
Ella se acercó, tocó mi cara suavemente y luego me abrazó, los afectos de amor no me gustaban pero