Narrador omnisciente
Mientras la culpa se agrandaba en Tej, Irene prefirió no pensar en lo que seguía. Para ella, revivir una vez más lo que había ocurrido era algo que no deseaba.
Solo recordar la volvía una sensible que quería borrar porque muchos se aprovecharon de ello para dañarla, por ello, solo quiso dormir un rato. George sabía que ya había dicho suficientes tonterías para hacer reír a su esposa y por ello guardó silencio dejando que a quien cuidaban, descansara un poco.
Un favor que