Un segundo después, hubo dos golpes en la ventana del conductor. Jane escuchó una voz como de negocios fuera de la ventana, diciendo: “Por favor, abra la puerta del taxi.”
La voz era muy fría y formal, sin ningún rastro de emoción. Aunque usó la palabra
'Por favor', era una orden mas no una solicitud... Los subordinados de Sean eran justamente como él en ese sentido.
Jane le gritó al taxista: “¡No abras la puerta!” Ella dijo, “Te pagaré...”
De repente…
¡Smash!
Hubo un estruendoso sonido y l