Unos quince minutos después.
— Me has sorprendido, Savannah, bailas muy bien. — Halago el CEO Phillips a la hermosa rubia.
Ella se ruborizó ante tal comentario.
— Gra- Gracias… — Susurró Savannah, cuando ambos se habían detenido.
En ese momento, un hombre se acercó a Alexander amigablemente y le saludo comenzando a charlar con él.
— Iré… Afuera un rato… — Susurró Savannah sin querer interrumpir.
Al