— ¡Oh Dios mío! ¡¿Cómo se le ocurre?! — Gritó Savannah a su jefe. — ¡Mire lo que ha hecho! Mi vestido blanco a quedado completamente arruinado… Espero que quitarle esa mancha no me cueste mucho dinero, oh mi pobre vestido~ — Decía ella con un aspecto lloroso.
El CEO Phillips se le quedó viendo fijamente.
— Usted comenzó a ofenderme. — Recalcó él altivo dejando la botella sobre la mesa. — ¿Cómo puede hablar de mí y ponerme la misma "etiqueta" que a su novio i