-No puedo esperar a tu Show privado. Me lo prometiste, linda.
Celeste se mordió con fuerza el labio mientras pensaba qué hacer. Su jefe la había rebajado a camarera por tiempo indefinido, lo que implicaba un sueldo mucho más bajo y además, si Thomas dejaba de pagarle por su tiempo, necesitaría otra manera de conseguir dinero para Tati.
-Supongo que si se lo prometí…- dijo con una sonrisa pícara, colocándose su máscara de chica sensual y complaciente. -No puedo negarme…
El hombre con rasgos eu