COLETTE
Dejo de respirar cuando escucho las últimas palabras de Cole al otro lado de la línea, las manos se me han helado y las piernas me flaquean, siento que todo me da vueltas y el ácido estomacal se me sube por la garganta, hago un conteo mental pensando que me puede ayudar a mantener la calma, después de todo, no puedo tener esta clase de impresiones.
—¿Has escuchado bien, Colette?
La voz de Cole me saca de mi ensimismamiento, levanto la mirada, Dalila sigue discutiendo con un Renzo que