ROAN
Ha pasado poco más de una semana desde que el distanciamiento entre Colette y yo, se ha hecho más notorio cada vez, me odia, el único sentimiento que es capaz un ser humano de experimentar hacia mi, de vez en cuando viene cuando le pido algún masaje en las piernas, ella argumenta que es solo por el lado profesional, y suele estar atenta a lo que dice mi médico cuando viene de visita a revisión semanal.
Así son nuestros días, no me dirige la palabra si no es por algo que sea de suma import