Aylin abrió los ojos desorientada, miró las paredes blancas y pudo ver a Ray sentada junto a ella.
—Hola linda. ¿Cómo te sientes?
—¿Que me pasó? —habló débilmente.
Ray la miró haciendo un gesto de negación.
—¿Por qué nunca me dijiste que habías tenido un bebé recientemente. Tienes una fuerte infección y estás muy débil.
—No lo ví necesario.
—Aylin, no se que pasa, o pasó en tu vida, no te obligaré a qué me cuentes, Pero necesitas cuidarte mucho. No irás a trabajar hasta que estés bien. Y si no