Después de que sacaran a Kira a rastras del pasillo, fui a buscar a Leila y River.
Estaban fuera, observando la escena. Varios otros miembros de la manada también estaban allí; algunos corrían tras el carruaje que se dirigía hacia la puerta.
Estaban vitoreando y celebrando como si acabaran de ganar una guerra. No pude evitar encontrarlo extraño. Kira era muy respetada y temida cuando todavía era la Beta, pero ahora...
—El fin de una tirana —murmuró Leila en cuanto notó mi presencia.
Respiré hon