Brock
Mi padre, el hombre recto, arrogante, frío y distinguido… que imponía respeto y poder donde pasaba, el gran Conde de Haggard… ahora lucía desesperado, como si no le quedara tiempo suficiente. Estar ahí tirado en el suelo, casi sin poder sostenerse, en vez de algo triste, era francamente aterrador, como si una gran estatua de mármol estuviera quebrada.
Areta aullaba suave, casi gimiendo a su lado, colocando su hocico en sus piernas, viéndolo con ojos tristes. El cabello canoso estaba des