A pesar de que deseaba hacer lo contrario fue puntual. Quería herirlo, ¿Que se pensaba? ¿Que podía disponer de ella, mandarle todo el tiempo, prohibirle las visitas, prohibirle salir…? Apenas unas semanas antes la había besado con pasión y desde ese día prácticamente ni se habían visto, y lo que le dolía más es que ella cayó rendida a sus besos sin oponer ninguna resistencia. Se sentía estúpida. Pero en aras de la frágil convivencia entre ambos reconoció que lo mejor sería no echar más leña