Samantha
— Acabo de decir que estaba cansada —negué—, ¡sólo intentaba llegar a casa!
La mujer me observó durante un rato antes de encogerse de hombros.
— Aun así, te vendrá bien comer algo. Mamá acaba de terminar de hornear daktylas, estaba a punto de volver al restaurante.
— No quiero estorbar —enmendé.
Para ser sincera, hablar con Callie seguía siendo raro. Incluso después de haber arreglado las cosas con ella, nuestra relación no era tan natural como la que tenía con Lara. Miré a mi alrededo