Samantha
Caminé entre las chicas observando si ejecutaban correctamente la coreografía que les había dado, ya se estaba haciendo un poco difícil seguirles el ritmo, así que me conformé con evaluarlas y corregirlas cuando era necesario.
— Tenéis que estar sincronizadas —volví a parar la música—, sobre todo cuando levantáis las manos y empezáis a correr de nuevo.
— Señorita Hurst, ¿no puede enseñárnoslo otra vez? — preguntó Melissa.
— De acuerdo —suspiré antes de volver a poner a Michael Sembello