Emma Mark.

Abrió la puertas a mis espaldas, me giré a verlo y retrocedí, su aspecto me da miedo, demasiado miedo, una sonrisa se dibujó en su rostro, una sonrisa de un psicópata.
-¿Qué pasa, mi amor? —Preguntó acercándose con paso lento —¿Me tienes miedo? —Siguió acercándose y yo retrocedía asustada.
—No te me acerques —Choque con la pared y puse mi mano al frente para que no se acercara.
Estaba muerta del miedo y lo peor aún es, que estoy acorralada
—¿Te da miedo la sangre? —Preguntó pasan