Después de su reunión con Ron, John vuelve al hotel, entra a la habitación y se lleva una gran sorpresa al pasar por la puerta. El aroma que llega desde la cocina le hace gruñir el estómago, no se había dado cuenta del hambre que tenía, las actividades lo mantienen tan ocupado, que a veces se olvida de comer.
En ese momento abre sus ojos, sorprendido, cuando ve aparecer a Annie, con un delantal y una hermosa sonrisa dibujada en su rostro. Se acerca a él, le quita el saco y lo ayuda a sentarse a