Capítulo 75. Las cosas no son como parece.
Horrorizada, Indira miró a la esposa de Adam, el muy desgraciado estaba casado y le había hecho creer que su esposa estaba muerte. Los oídos le pitaron a Indira, lo que le indicó que estaba a punto de perder el control. Desde los enfrentamientos con su esposo no le ocurría eso y odió a Adam por sacar de nuevo ese rasgo de su carácter que tenía muy resguardado dentro de sí.
―¡Penélope! ¿Qué demonios haces? ―preguntó Adam furioso ―¿Cómo te atreves a traer a mis hijos al hospital a esta hora?
―N