Capítulo 44. Un ataque despiadado
Aisha y Gabriel habían acordado que los trillizos no irían ningún día a la guardería de la empresa Lombardi, que era preferible que se quedaran en la casa hasta que el homicidio de la patóloga hubiese sido aclarado. Hasta ese momento lo que tenían contra Nimai era el motivo, pero nada que lo conectara al asesinato. Esa mañana, Aisha se despidió de Gabriel con un beso, subió a su coche y se marchó al trabajo. El laboratorio del consorcio Khan se encontrada en el Londres exterior y debía atravesa